Diseño de productos sostenibles para alcanzar cero emisiones 

22/11/2022

Una de las tendencias empresariales más interesantes desde el punto de vista medioambiental es la que siguen las empresas denominadas Cero Emisiones, hablamos de organizaciones que alcanzan un equilibrio entre las emisiones producidas por sus actividades y las emisiones que eliminan de la atmósfera mediante diferentes acciones.

Esta estrategia empresarial supone un gran avance para frenar el calentamiento global y encuentra en el diseño sostenible de sus productos su mejor aliado, ya que además de contribuir al objetivo Cero Emisiones mejora su rentabilidad.

Principios del diseño sostenible según la normativa EU

Para entender qué es el diseño sostenible hoy, debemos mirar hacia el Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR) de la Unión Europea. Esta normativa busca que los productos que circulan en el mercado común no solo sean eficientes, sino que cumplan con criterios de circularidad desde su concepción.

Responder a esta normativa implica aplicar principios que van más allá de la estética. Aunque a menudo se confunden, existe una diferencia entre ecodiseño y diseño sostenible: mientras el ecodiseño se centra principalmente en reducir el impacto ambiental en las fases técnicas del ciclo de vida, el diseño sostenible integra también factores éticos, sociales y de viabilidad económica a largo plazo.

Para que un producto cumpla con los estándares europeos actuales, debe basarse en:

Objetivo: acabar con las emisiones

Cuando analizamos el impacto medioambiental de una empresa descubrimos que el diseño de sus productos ocupa un papel fundamental, ya que en torno al 80% de las decisiones de diseño tienen una gran influencia en el impacto social y medioambiental de la empresa.

Ejemplos de diseño sostenible aplicado a diferentes sectores

La aplicación del diseño industrial sostenible varía significativamente según la naturaleza del producto, pero el objetivo es compartido: eliminar el concepto de residuo. Veamos algunos ejemplos de diseños sostenibles reales de cómo sectores estratégicos están transformando su producción:

Diseño modular de productos electrónicos

En la electrónica de consumo, el diseño modular permite que los dispositivos no queden obsoletos por el fallo de una sola pieza. Al permitir que el usuario sustituya la batería, la pantalla o la cámara de forma independiente, se alarga la vida útil del producto y se reduce drásticamente la generación de residuos electrónicos, uno de los flujos más contaminantes actualmente.

Arquitectura orgánica

La arquitectura y diseño sostenible se unen en el concepto de arquitectura orgánica, que busca la armonía entre el hábitat humano y el entorno natural. Esto se traduce en el uso de materiales locales con baja huella de carbono (madera certificada, tierra, piedra) y el aprovechamiento de la energía solar y la ventilación natural. Estos principios son fundamentales para crear edificios que no emiten CO2.

Productos de consumo y embalaje

En el sector del gran consumo, la innovación se centra en la desmaterialización del packaging. Esto incluye desde el diseño de envases recargables hasta el uso de materiales compostables derivados de residuos agrícolas. El objetivo es que el embalaje aporte valor o desaparezca sin dejar rastro, mejorando la percepción de los productos sostenibles por parte del consumidor.

Industria textil

El diseño para la circularidad en la moda implica seleccionar fibras que puedan reciclarse mecánicamente o químicamente sin perder calidad. También incluye la eliminación de químicos tóxicos en los tintes y el diseño de patrones que minimicen el desperdicio de tejido en el corte, optimizando el uso de la materia prima al máximo.

Beneficios a largo plazo del diseño sostenible

La principal barrera a la hora de adoptar estrategias de diseño sostenible es la percepción de que es demasiado costoso, pero según el estudio sobre diseño sostenible realizado por Capgemini, el 23% de las empresas que ha aplicado al menos una estrategia de diseño sostenible ha experimentado una disminución de los costes, mientras que el 37% de las organizaciones afirma que los costes se han mantenido igual y, de las organizaciones que detectaron un aumento de los costes, el 51% afirma que ha sido superado con un incremento de los beneficios.

Según el informe, las empresas deben valorar las inversiones en el diseño de productos sostenibles con una perspectiva a largo plazo: 7 de cada 10 empresas que lo han implementado han experimentado un aumento de sus ingresos, pero además se han encontrado con otros beneficios que van más allá de lo puramente económico, como una mayor satisfacción de los clientes (70%), un mayor compromiso de los empleados (79%) y la reducción de las emisiones de carbono (67%).

Esta capacidad del diseño sostenible de reducir costes se extiende a toda la cadena de valor mediante estrategias como la desmaterialización y el aligeramiento, cuyo objetivo es reducir la cantidad de materiales utilizados en un producto; la eficiencia en la fabricación, reduciendo por ejemplo el consumo de energía y agua o el tiempo de montaje; y costes de transporte más bajos, al contar con productos optimizados y diseño del embalaje.

La economía circular, el nexo entre la producción sostenible y las cero emisiones

La economía circular es el marco operativo que permite que el diseño sostenible alcance su máximo potencial hacia el objetivo de cero emisiones. No se trata solo de hacer productos «menos malos», sino de crear sistemas donde los recursos recirculen infinitamente.

Cuando un producto se diseña bajo principios circulares, se garantiza que la energía y los materiales invertidos en su fabricación no se pierdan. Esto reduce la necesidad de extraer nuevas materias primas (proceso que consume ingentes cantidades de energía) y evita que los residuos terminen en vertederos generando metano y otros gases de efecto invernadero.

Por tanto, el diseño es la herramienta que permite alinear la rentabilidad del negocio con los límites planetarios, convirtiéndose en el motor de la competitividad en el nuevo paradigma económico.