La Ley 34/2007 y otras normas que ayudan a limpiar el aire que respiramos

07/01/2024

Lograr reducir nuestro impacto medioambiental requiere la creación de un marco normativo acorde. Aunque la aprobación de leyes llega con retraso con respecto a la constatación científica de amenazas y peligros para nuestra salud y medio ambiente, es imprescindible conocer las normas que regulan la calidad del aire que respiramos. La más importante en España es la ley 34/2007.

¿Qué regula la ley 34/2007?

La Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera (conocida también como ley 34/2007 de calidad del aire) sienta las bases de la prevención, vigilancia y reducción de la contaminación atmosférica para evitar o aminorar los daños que puedan sufrir las personas, el medio ambiente, el resto de seres vivos y los ecosistemas.

Su aprobación supuso la renovación del marco legislativo sobre prevención de la contaminación atmosférica y la derogación de la Ley 38/1972, aprobada en un contexto medioambiental muy distinto.

Además, adopta un enfoque integral: no se limita a regular actividades sometidas a intervención administrativa, sino que establece un inventario de emisiones a la atmósfera (en constante actualización) para evaluar compromisos asumidos por España en el marco internacional y europeo.

Por su alcance, incluye actividades potencialmente contaminantes, tanto de titularidad pública como privada, y deja fuera ámbitos como ruidos y vibraciones, radiaciones ionizantes y no ionizantes, o contaminantes biológicos, que se rigen por normativa específica.

Novedades que introdujo la Ley 34/2007

Entre las principales novedades de la ley 34/2007 destaca la reestructuración del catálogo de actividades potencialmente contaminantes en un listado único, orientado a la actividad (no a la instalación) y basado en la sistematización SNAP-07, empleada internacionalmente y usada en el inventario español de emisiones.

También aportó más precisión al:

Además, reforzó los planes de mejora de la calidad del aire, permitiendo medidas más ajustadas al territorio (por ejemplo, cambios a grupos más restrictivos y disposiciones sobre control y dispersión de emisiones).

Por último, actualizó obligaciones y procedimientos para titulares, impulsó la reducción de cargas administrativas y priorizó el formato electrónico, y estableció deberes de información autonómica para integrar datos en el sistema estatal de información, vigilancia y prevención.

Otras leyes que regulan la calidad del aire

La calidad del aire en España se sostiene también en normas que actúan “en paralelo” a la Ley 34/2007, por ejemplo:

Legislación complementaria

La Ley 34/2007 se complementa con normativas posteriores que permiten adaptar la regulación a la evidencia científica y mejorar el control de emisiones.

En ese marco, se impulsa el “Programa Nacional de Control de la Contaminación”, medidas sectoriales, redes de seguimiento del impacto en ecosistemas y la actualización del inventario y proyecciones de emisiones (SEI/SEI).