El panorama global en 2026 se encuentra en un punto de inflexión histórico. El Global Risks Report 2026, publicado por el Foro Económico Mundial, advierte que el mundo se balancea sobre un precipicio, marcado por un nuevo orden competitivo y una fragmentación creciente de las sociedades. Sin embargo, este escenario de «policrisis» no es solo un catálogo de amenazas, sino un llamado urgente a la acción estratégica.
A pesar de que el informe identifica desafíos sin precedentes —como la confrontación geoeconómica y la aceleración tecnológica—, también destaca la notable resiliencia de la economía global y la aparición de nuevas formas de cooperación. Estamos ante una era que nos obliga a redefinir la colaboración; una oportunidad para que líderes, empresas y ciudadanos construyan una capacidad adaptativa que no solo gestione los riesgos, sino que impulse una innovación responsable y un crecimiento sostenible en un mundo complejo.
¿Qué es el Global Risk Report (o Informe Sobre Riesgos Globales)?
El Global Risks Report es un documento de referencia anual que ofrece una visión detallada de los desafíos emergentes a nivel mundial al inicio de cada año. Este informe de riesgos globales no busca predecir el futuro de forma determinista, sino proporcionar un rango de escenarios potenciales para facilitar la prevención y la gestión de crisis por parte de líderes globales.
Basado en la Encuesta de Percepción de Riesgos Globales (GRPS), que en esta 21ª edición integra la opinión de más de 1.300 expertos de la academia, los negocios y el gobierno, el informe analiza las amenazas que podrían impactar negativamente una proporción significativa del PIB mundial, la población o los recursos naturales.
Resumen de los principales puntos del Global Risks Report
La edición de 2026 destaca que la incertidumbre es el tema definitorio. Los puntos clave incluyen:
- Retroceso del multilateralismo: se observa un retiro de los marcos colaborativos internacionales, reemplazando la cooperación por la confrontación estratégica.
- Auge de la confrontación geoeconómica: identificada como el riesgo más severo a corto plazo, donde el comercio, las finanzas y la tecnología se utilizan como armas de influencia.
- Desinformación y polarización: el uso de herramientas de IA para manipular información está erosionando la confianza institucional y profundizando las fracturas sociales.
- Crecimiento de los riesgos tecnológicos: la IA y las tecnologías cuánticas presentan oportunidades sin precedentes, pero también riesgos sistémicos en ciberseguridad y mercados laborales.
Riesgos a corto plazo vs largo plazo
El informe sobre riesgos globales diferencia claramente las preocupaciones inmediatas de las amenazas existenciales futuras:
- Corto plazo (2 años): el foco principal está en la confrontación geoeconómica, seguida de la desinformación, la polarización social y los eventos climáticos extremos. Los riesgos económicos, como la recesión y la inflación, han experimentado las subidas más bruscas en el ranking este año.
- Largo plazo (10 años): los riesgos ambientales dominan de forma absoluta. El clima extremo, la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas son las mayores preocupaciones, junto con los resultados adversos de la IA y la escasez de recursos naturales.
Impacto del Informe de Riesgos Globales para las empresas sostenibles
Para las empresas comprometidas con la sostenibilidad, este informe es una herramienta crucial de previsión. La creciente interconexión de los riesgos significa que un fallo en la cadena de suministro o una crisis energética no son eventos aislados, sino consecuencias de tensiones geopolíticas y degradación ambiental.
Las empresas deben navegar en un entorno donde la gestión de riesgos ambientales es cada vez más compleja debido a la politización de la acción climática y la presión sobre los recursos. El informe sugiere que la colaboración estratégica, incluso en entornos competitivos, es esencial para construir resiliencia adaptativa.
Los riesgos ambientales a los que se enfrentan las empresas en 2026
Aunque el informe de 2026 muestra una despriorización temporal de los riesgos ambientales a corto plazo debido a crisis geoeconomicas urgentes, el panorama a una década es alarmante.
Falsa sensación de seguridad
Existe el peligro de que, al bajar la guardia frente a los riesgos ambientales en favor de prioridades económicas inmediatas, las empresas y gobiernos pierdan la capacidad de evitar puntos de inflexión climáticos irreversibles. La despriorización absoluta de estas preocupaciones en el horizonte de dos años es un cambio significativo respecto a ediciones anteriores.
Colapso de infraestructuras críticas
Las infraestructuras envejecidas en las economías desarrolladas y la falta de financiación en las economías en desarrollo las hacen vulnerables a fallos catastróficos. El aumento de la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos puede sobrepasar estos sistemas, afectando directamente la operatividad de las empresas.
Escasez de recursos
La competencia por minerales críticos necesarios para la transición energética está intensificando las rivalidades estratégicas. Además, la inseguridad hídrica y alimentaria se perfila como un riesgo creciente que puede forzar la reubicación de cadenas de suministro completas.
El papel de Ecoembes: la formación como escudo ante la incertidumbre
Ante este escenario de «policrisis», la respuesta no debe ser la parálisis, sino la acción basada en el conocimiento. En este contexto, el apoyo de entidades como Ecoembes es vital para que las empresas implementen soluciones circulares y tecnológicas.
A través de iniciativas de innovación y el uso de nuevas tecnologías del residuo, es posible mitigar algunos de los riesgos identificados en el Global Risks Report. La formación continua y el diálogo multiactor son, según el propio informe, herramientas clave para reconstruir la confianza y garantizar una transición sostenible en un mundo cada vez más volátil.