La lucha contra el cambio climático es la eterna aspiración de nuestra era. Aunque fiarnos de lo que nos dice la ciencia y dejarnos guiar por sus expertos ha sido un desafío global, cada vez más organizaciones comprenden que la sostenibilidad no está reñida con la rentabilidad. De hecho, este enfoque se está implantando con fuerza entre las empresas que buscan crecer económicamente, pero descarbonizando sus negocios al mismo tiempo.
Para lograrlo con rigor, alejándose del greenwashing y apoyándose en datos empíricos, surge la SBTI.
¿Qué son los objetivos basados en la ciencia (SBTI)?
La Science Based Targets initiative (SBTi) es una metodología global que permite a las empresas establecer metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero basadas en la ciencia climática más actual.
Esta iniciativa nace de la colaboración entre cuatro organizaciones de peso mundial: CDP (Disclosure Insight Action), el Pacto Mundial de Naciones Unidas, el World Resources Institute (WRI) y WWF (World Wide Fund for Nature). Su propósito principal es dotar al sector privado de una hoja de ruta clara para cumplir con el Acuerdo de París, aprobado en 2015.
Del mismo modo que los Estados presentan sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) para indicar cómo reducirán sus emisiones, las empresas también pueden sumarse a este compromiso desde un enfoque científico. Esto implica alinear sus estrategias corporativas con lo que la ciencia considera necesario para limitar el calentamiento global: mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2ºC respecto a la era preindustrial e, idealmente, no superar los 1,5ºC .
Según el último Informe de Monitoreo de SBTi, el número de empresas que validan sus objetivos crece exponencialmente, demostrando que el sector privado está pasando de la intención a la acción medible.
Ventajas de establecer objetivos basados en la ciencia
Aplicar soluciones basadas en la ciencia es una decisión transversal que afecta a toda la estructura de la organización, pero que reporta importantes beneficios competitivos en la economía circular.
- Liderazgo y reputación. Una empresa comprometida con la protección ambiental es mejor valorada por consumidores y clientes. Además, alinearse con iniciativas como los objetivos de desarrollo sostenible refuerza la marca ante la sociedad.
- Eficiencia y ahorro. Las SBT no solo descarbonizan, sino que obligan a innovar. Esto descubre nuevos nichos de mejora que hacen los procesos más eficientes y reducen costes operativos.
- Anticipación regulatoria. Las compañías con objetivos basados en la ciencia se adelantan a futuras leyes restrictivas sobre emisiones, que ya son una realidad en muchos países.
- Mejor acceso a financiación. La «financiación verde» prioriza organizaciones que promueven la protección ambiental. Estudios recientes, como el UN Global Compact – Accenture CEO Study, confirman que los inversores ven la sostenibilidad como un indicador clave de resiliencia empresarial a largo plazo.
Ejemplos de objetivos basados en la ciencia
¿Cómo se traduce esto en la práctica? Un objetivo basado en la ciencia no es una promesa vaga de «ser más verdes». Debe ser una meta cuantificable y alineada con el límite de temperatura global.
Por ejemplo, si una organización quiere aplicar las SBT, debe diseñar medidas que aseguren que sus emisiones (tanto directas como indirectas) disminuyan al ritmo necesario para que el planeta no supere el umbral crítico de los 1,5ºC o, como máximo, los 2ºC . Esto puede implicar:
- Reducir las emisiones absolutas de CO2 en un porcentaje específico para el año 2030.
- Comprometerse a que un porcentaje de sus proveedores también tenga objetivos de reducción de emisiones aprobados por la SBTi.
Planificar estrategias basadas en la ciencia
Para planificar correctamente, es vital combatir la desinformación. Frente al negacionismo climático, las empresas deben basar su crecimiento económico en certezas científicas.
Organismos internacionales como el IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático) han advertido en su Sexto Informe de Evaluación (AR6) que los actuales compromisos de los gobiernos no alcanzan, ni de lejos, para retener el incremento de la temperatura en niveles seguros.
Ante este escenario, las empresas tienen la responsabilidad y la oportunidad de llenar ese vacío. Planificar una estrategia basada en la ciencia significa entender que el crecimiento económico futuro depende de la salud del planeta hoy. Es poner en valor el esfuerzo de aplicar la metodología SBTI para garantizar la viabilidad del negocio a largo plazo.
¿Cómo establecer objetivos basados en la ciencia?
Si una organización decide dar el paso, el proceso es riguroso para asegurar la verdadera voluntad de cambio. La metodología de los objetivos basados en la ciencia SBTi consta de cuatro pasos fundamentales:
- Compromiso. La organización firma una carta comprometiéndose públicamente a establecer objetivos de reducción de emisiones basados en la ciencia.
- Desarrollo. La empresa dispone de un plazo (generalmente 24 meses) para definir sus objetivos. En esta fase se diseñan las medidas de reducción alineadas con la limitación del calentamiento global a 1,5ºC o muy por debajo de los 2ºC .
- Presentación. La organización presenta su plan ante la SBTi para su validación oficial. Los expertos verifican si el plan es apto y cumple con los criterios estrictos de la iniciativa.
- Implementación y reporte. Una vez aprobado, comienza el trabajo real. La empresa debe implementar las medidas y reportar anualmente sus emisiones y progresos, garantizando la transparencia y la evolución continua.