¿Qué es el ahorro energético y qué implica su gestión?

07/01/2024

Cuando hablamos de ahorro energético, nos referimos fundamentalmente a la acción de reducir nuestros niveles de consumo de energía. Esta reducción se puede lograr a través de tres vías principales: moderando el derroche, modificando nuestros hábitos o haciendo un uso más eficiente de los recursos.

Es vital comprender que la mayoría de las personas en países desarrollados hemos tenido acceso a fuentes de energía sin restricciones desde que tenemos memoria. Esta facilidad de acceso ha provocado que utilicemos la energía con un menor grado de conciencia en comparación con generaciones anteriores o personas en situación de pobreza energética.

¿Por qué es importante el ahorro energético?

Entender por qué es importante el ahorro energético implica reconocer la urgencia de la situación climática actual. Este problema debe ocupar un lugar prioritario porque la generación de energía tiene un impacto directo en el calentamiento global y el cambio climático.

Existen razones críticas para actuar ahora:

El impacto de nuestro modelo de consumo energético actual

Nuestro modelo actual presenta serios inconvenientes. Según datos de la ONU, los combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón) cubren el 80% de la demanda actual de energía mundial. Además, son el origen de aproximadamente dos terceras partes de las emisiones globales de CO2.

El ciclo de vida de estas fuentes de energía es altamente dañino:

Energías renovables e innovación: desafíos de la transición

A menudo pensamos en las energías renovables como la única alternativa para mantener nuestros hábitos, pero por sí solas no podrían satisfacer nuestras necesidades actuales. Aunque se aumente el parque de producción de energía limpia, la electricidad solo representa actualmente el 24% del consumo energético final.

Para lograr una transición efectiva hacia el ahorro energético, es necesario que los combustibles fósiles cedan su espacio hegemónico a la electricidad. Esto permitiría incorporar más energía renovable a gran escala de forma competitiva. Sin embargo, no todos los subsectores pueden realizar este cambio fácilmente, por lo que la innovación debe aportar soluciones y nuevos sistemas de producción que sean rentables.

Medidas de ahorro energético como solución real

Para convertir el ahorro energético en una solución efectiva, es evidente que debemos reducir nuestros niveles de consumo. Esto se logra mediante el cambio de hábitos, el uso de tecnologías más eficientes o una combinación de ambos.

Entre las principales medidas de ahorro energético destacan:

El ahorro energético en los hogares

El ahorro energético en casa es el punto de partida para un consumo responsable. Estamos rodeados de aparatos electrónicos que nos facilitan la vida, pero es interesante enfrentar nuestras necesidades reales a nuestros hábitos.

Algunas acciones clave incluyen:

Ahorro energético en las empresas: un pilar clave

Aunque se centra en el consumo general, el ahorro energético en la empresa es fundamental para la transformación estructural. La innovación es necesaria para desarrollar soluciones en sistemas de producción que aún no existen.

Para que este ahorro sea estructural y sostenible en el tiempo, se requiere:

En definitiva, más allá de la tecnología, es imprescindible realizar un consumo responsable de la energía, priorizando el ahorro energético como norma general. Es interesante enfrentar nuestras necesidades reales a nuestros hábitos diarios para observar las consecuencias que tendría modificarlos.

Aunque actualmente estamos sufriendo una subida de los costes en energía sin precedentes que afecta a nuestros bolsillos, el verdadero cambio no debe ser sólo reactivo. El ahorro energético debe ser consecuencia de una mayor concienciación y un firme compromiso con el entorno y nuestros recursos. Solo de esta manera conseguiremos convertir la eficiencia en algo estructural y, por tanto, sostenible en el tiempo.